

Un estilo heredero de lo bohemio, lo rústico y un toque flamenco a partes iguales. Se trata de una decoración recargada, saturada de objetos, convencionales o recuperados de otro tiempo. En sus ambientes se mezclan lámparas de araña, vajillas decorativas, farolillos, mucho dorado y mucho plateado, a partes iguales.


Dicen que “el secreto del éxito es la combinación de estampados y la fusión de estilos”. Así que para ser la reina o el rey gypsy crea ambientes plagados de energía, fuerza y garra.

Extravagancia en estado puro.
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